Me erizó la piel.
Me dio escalofríos.
Derritió mi mirada.
Noté que tenía algo dentro de mi boca llamada lengua.
Mi permanente dolor de cabeza desapareció.
Mis ojos, agrandándose en fracción de milisegundos.
Todo fue inesperado aun cuando anhelaba ansiosamente dicho instante.
Pero... pero...
...que desgracias, fue solo una cortina de humo azul eléctrico.
Me dio escalofríos.
Derritió mi mirada.
Noté que tenía algo dentro de mi boca llamada lengua.
Mi permanente dolor de cabeza desapareció.
Mis ojos, agrandándose en fracción de milisegundos.
Todo fue inesperado aun cuando anhelaba ansiosamente dicho instante.
Pero... pero...
...que desgracias, fue solo una cortina de humo azul eléctrico.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario